Esta área comprende el conjunto de actividades formativas que la pastoral, orientada por el carisma y espiritualidad de la Orden, en plena comunión con la Iglesia Madre y Maestra, ofrece al personal laico.
La nobleza de la tarea a que han sido llamados reclama que, a imitación del único Maestro, Cristo, ellos revelan el mensaje cristiano no sólo con su palabra, sino también con sus mismas actitudes y comportamiento. Mucho dependerá de su capacidad el que la enseñanza llegue a ser una escuela de fe, es decir, una transmisión del mensaje cristiano. La síntesis entre cultura y fe se realiza gracias a la armonía orgánica de fe y vida en la persona de los educadores. (PEM 177)


